El picapedrero

El picapedrero.Había una vez un picapedrero que estaba sumamente insatisfecho con el mismo y con su posición en la vida. Un día cuando pasaba por la casa de un acaudalado comerciante vio a través del portón entreabierto exquisitas pertenencias y visitantes distinguidos.

 

«Que poderoso debe ser este hombre» – pensó con envidia. «Quien pudiera ser como el». Nada mas lo pensó se convirtió en el acto en dicho hombre. Así comenzó a disfrutar de lujos que nunca había imaginado.

 

También fue blanco de envidias de otros. Un día se topo en la calle con un séquito que acompañaba a un alto funcionario del gobierno, con guardaespaldas incluidos., La gente detenía su marcha para ver tal caravana y era a su vez desplazada por los soldados. 

 

Nuestro picapedrero, ahora convertido en rico comerciante, deseo ser este personaje que tenia tanto poder además de dinero. Y lo fue, así se encontró al cabo de unos días en medio de un acto oficial emperifollado con un grueso y rígido uniforme.

 

Estaba muerto de calor mientras el sol le daba de lleno, y no pudo menos que pensar: «El sol si que es poderoso, doblega a un alto oficial». Al pensar así, se hizo sol y brilló ferozmente sobre campos y trabajadores, sobre ciudades y pueblos, hizo arder bosques pero cuando estaba disfrutando de su poder, una nube negra se interpuso entre el y la tierra.

 

Solo esto basto para desear ser la oscura nube, y solo este deseo lo convirtió en nube. Así descargó toneladas de agua a su paso, lleno cauces de ríos secos, inundó comarcas, ahogo cultivos haciendo alarde de fuerza hasta que un fuerte viento le cortó la diversión lanzándolo al medio del océano.

 

Ya nos imaginamos todos que su máximo deseo fue ser viento, y viento fue. Soplo con todo su rigor, levantando techos de moradas, destruyendo poblados, haciendo levantar en sus giros a los mismos arboles. Fue temido como nunca, entonces miro algo que se mantenía inamovible ante su furia, y no importo con cuanta fuerza soplara, era una gran roca.

 

Masiva, enorme se presentaba la roca. «Quiero ser esa roca» exclamo. «Ahora si seré lo mas poderoso de la tierra» y así fue como la roca sintió el ruido acompasado de un martillo hundiendo el cincel en su duro corazón. La roca estaba siendo alterada, la dura roca se pregunto quien podría ser más fuerte que ella.

 

Y fue así como vio a su lado la diminuta figura de un picapedrero.

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